Eran las dos y media de la tarde de un domingo, cuando mi abuelo me invitó a caminar por la plaza. Sin dudarlo dije que sí, el día tenía un sol radiante, no habia ni una nube en todo el cielo celeste y el viento era practicamente escaso.
Después de caminar una hora, mi abuelo se cansó y decidió sentarse en un banco en medio de la plaza, mientras que yo fui a comprar helado para ambos.
Mientras lo tomabamos, mi abuelo se quedó mirando fijo a una parejita que venia caminando abrazados, y me dijo:
- ¿Ves a esos chicos? No creo que hayan otras dos personas en el mundo tan enamoradas como ellos.
- ¿Y cómo lo sabes? ¿Los conoces? - Le pregunté.
- No sé ni siquiera quienes son esos dos jovenes, sin embargo, pude observar los ojos de él mientras la miraba, llenos de amor, de pasión, de alegría por estar con ella. También pude ver su sonrisa de oreja a oreja. ¿A quién no le gustaría estar con la persona que más quiere un día como hoy?.
- Es cierto... ¿Pero si acaso ellos acaban de estar peleados? -
- Entonces con más razón, su amor es puro, puede atravesar cualquier obstaculo que la vida interponga en su relación, es capaz de perdonar y hasta de olvidar. El amor, cuando es verdadero, atraviesa cualquier tropezón.
- Tienes razón.. ¿Cómo sabes tanto? ¿Te recuerdan a alguien? -
- A mí, a mí y a tu querida abuela.. Nunca sabes cuando la vida te va a interponer a una persona en tu camino, y tampoco sabes cuando te la va a sacar. Lo que si sabes es que siempre que una puerta se cierra, otra se abre, y así es como la vida transcurre. Pero nunca sabrás cuánto tiempo una persona estará a tu lado, también está la muerte y ella decide cuando quiere, por eso debes aprovechar a cada persona que tengas. Mimarla, quererla, y sobretodo cuidarla. Recuerda que tu felicidad también hace la felicidad de los demás y viceversa.
Recuerda que para ser feliz no hay una receta ni un método ni un camino, sino que la felicidad consiste en disfrutar de las cosas que tenemos, y claro, hacer feliz a quienes nos rodean. Bien, se está haciendo tarde, mejor volvamos a casa...